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Evgenia Ginzburg, profesora de Historia y Literatura en la Universidad de Kazán, madre de dos hijos y esposa de Pavel Aksonov, miembro del Comité Central Ejecutivo de la URSS, se negaba a creer, en febrero de 1937, lo que ya era evidente. Dos años antes, el asesinato de Kírov había marcado el inicio de las inquietudes, de las sospechas y de los interrogantes. En una palabra, de lo que iban a ser las grandes purgas en el seno del partido bolchevique. Evgenia necesitó un tiempo para entender hasta dónde estaban dispuestos a llevar esa locura los dirigentes del aparato ideológico. Pero la realidad se impuso: en agosto de ese mismo año, tras varios meses de encarcelamiento e interrogatorios extenuantes y crueles, le fue comunicada su condena: diez años de trabajos forzados. Su primer destino fue una diminuta celda donde pasaría dos años. A partir de entonces, y hasta el cumplimiento total de su condena, Evgenia relata una odisea de hambre, frío, enfermedad. No pudo regresar a Moscú hasta 1955, dos años después de la muerte de Stalin. Evgenia Ginzburg murió en 1977 sin llegar a ver publicadas sus memorias en Rusia, donde siempre circularon de forma clandestina.
Nákup knihy
El vértigo, Evgenia Semyonovna Ginzburg, Eugenia Semyonovna Ginzburg
- Jazyk
- Rok vydania
- 2012
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- (mäkká),
- Stav knihy
- Dobrá
- Cena
- 16,49 €
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- Titul
- El vértigo
- Jazyk
- španielsky
- Vydavateľ
- Galaxia Gutenberg
- Rok vydania
- 2012
- Väzba
- mäkká
- Počet strán
- 864
- ISBN10
- 8481099503
- ISBN13
- 9788481099508
- Série
- Vertigo
- Štítky
- Skutočné príbehy, Životopisy, Autobiografie & Pamäti, Spomienky, Rusko, Ruská literatúra, Sovietsky zväz, Zločiny komunizmu, Politickí väzni, Sibír, Gulagy, Pracovné tábory, Jakutsko
- Prvé vydanie
- 1985
- Pôvodný názov
- Крутой маршрут
- Hodnotenie
- 4,8 z 5
- Anotácia
- Evgenia Ginzburg, profesora de Historia y Literatura en la Universidad de Kazán, madre de dos hijos y esposa de Pavel Aksonov, miembro del Comité Central Ejecutivo de la URSS, se negaba a creer, en febrero de 1937, lo que ya era evidente. Dos años antes, el asesinato de Kírov había marcado el inicio de las inquietudes, de las sospechas y de los interrogantes. En una palabra, de lo que iban a ser las grandes purgas en el seno del partido bolchevique. Evgenia necesitó un tiempo para entender hasta dónde estaban dispuestos a llevar esa locura los dirigentes del aparato ideológico. Pero la realidad se impuso: en agosto de ese mismo año, tras varios meses de encarcelamiento e interrogatorios extenuantes y crueles, le fue comunicada su condena: diez años de trabajos forzados. Su primer destino fue una diminuta celda donde pasaría dos años. A partir de entonces, y hasta el cumplimiento total de su condena, Evgenia relata una odisea de hambre, frío, enfermedad. No pudo regresar a Moscú hasta 1955, dos años después de la muerte de Stalin. Evgenia Ginzburg murió en 1977 sin llegar a ver publicadas sus memorias en Rusia, donde siempre circularon de forma clandestina.


