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Las semanas que siguen al nacimiento son como la travesía de un desierto poblado de monstruos: las nuevas sensaciones internas que asaltan el cuerpo del niño. Tras el calor del seno materno, después del abrazo que es el nacimiento, llega la soledad helada de la cuna y entonces surge una fiera, el hambre, que muerde al bebé en las entrañas. Sin embargo, lo que trastorna al niño no es la crueldad de la herida. Es la novedad, que confiere al ogro unas proporciones inmensas. ¿Cómo calmar semejante angustia? ¿Alimentar al niño? Sí, pero no solo con leche. Hay que abrazarlo, acariciarlo, acunarlo.. y masajearlo. Hay que hablarle a su piel; hablarle a su espalda, que tiene tanta sed y tanta hambre como su vientre. En los países que han conservado el sentido profundo de las cosas, las mujeres todavía conservan esta sabiduría. Aprendieron de sus madres y enseñarán a sus hijas este arte profundo, sencillo y muy antiguo que ayuda a los niños a aceptar el mundo y sonreír a la vida.

Nákup knihy

Shantala, Frederick Leboyer

Jazyk
Rok vydania
2012
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(pevná)
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4,5
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61 Hodnotenie

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Titul
Shantala
Jazyk
španielsky
Väzba
pevná
ISBN10
8496865371
ISBN13
9788496865372
Série
Pôvodný názov
Shantala
Hodnotenie
4,45 z 5
Anotácia
Las semanas que siguen al nacimiento son como la travesía de un desierto poblado de monstruos: las nuevas sensaciones internas que asaltan el cuerpo del niño. Tras el calor del seno materno, después del abrazo que es el nacimiento, llega la soledad helada de la cuna y entonces surge una fiera, el hambre, que muerde al bebé en las entrañas. Sin embargo, lo que trastorna al niño no es la crueldad de la herida. Es la novedad, que confiere al ogro unas proporciones inmensas. ¿Cómo calmar semejante angustia? ¿Alimentar al niño? Sí, pero no solo con leche. Hay que abrazarlo, acariciarlo, acunarlo.. y masajearlo. Hay que hablarle a su piel; hablarle a su espalda, que tiene tanta sed y tanta hambre como su vientre. En los países que han conservado el sentido profundo de las cosas, las mujeres todavía conservan esta sabiduría. Aprendieron de sus madres y enseñarán a sus hijas este arte profundo, sencillo y muy antiguo que ayuda a los niños a aceptar el mundo y sonreír a la vida.