Bookbot

El diablo viste de Prada

Hodnotenie knihy

Parametre

  • 464 stránok
  • 17 hodin čítania

Viac o knihe

La insistente voz de Miranda Priestly persigue a Andrea hasta en sueños: «¿An-dre-aaa?, ¡An-dre-aaa!». ¿Es éste el trabajo con el que soñaba al salir de la universidad? ¿Es éste el trabajo por el cual tiene que estar agradecida y sentirse tan afortunada? Sí, es la nueva asistente personal de Miranda, la legendaria editora de la revista femenina más glamourosa de Nueva York. Ella dicta la moda en el mundo entero. Millones de lectoras siguen fielmente sus recomendaciones; sus empleados y colaboradores la consideran un genio; los grandes creadores la temen. Todos, sin excepción, la veneran. Todos, menos Andrea, que no se deja engañar por este escaparate de diseño y frivolidad.

Nákup knihy

El diablo viste de Prada, Lauren Weisbergerová

Jazyk
Rok vydania
2011
product-detail.submit-box.info.binding
(mäkká)
Akonáhle sa objaví, pošleme e-mail.

Platobné metódy

3,8
Veľmi dobrá
881591 Hodnotenie

Pokud jste viděli stejnojmenný film, nejspíš budete překvapeni, protože kniha je mnohem lepší, uvěřitelnější, a konec je také lepší. Musím zmínit, že kniha má naprosto strašný předklad se spoustou chyb a nepřesností, je kostrbatý, a kazí zážitek z četby.

Jazyk
španielsky
Rok vydania
2011
Väzba
mäkká
Počet strán
464
ISBN10
8408101676
ISBN13
9788408101673
Série
Prada
Prvé vydanie
2003
Pôvodný názov
The Devil Wears Prada
Hodnotenie
3,8 z 5
Anotácia
La insistente voz de Miranda Priestly persigue a Andrea hasta en sueños: «¿An-dre-aaa?, ¡An-dre-aaa!». ¿Es éste el trabajo con el que soñaba al salir de la universidad? ¿Es éste el trabajo por el cual tiene que estar agradecida y sentirse tan afortunada? Sí, es la nueva asistente personal de Miranda, la legendaria editora de la revista femenina más glamourosa de Nueva York. Ella dicta la moda en el mundo entero. Millones de lectoras siguen fielmente sus recomendaciones; sus empleados y colaboradores la consideran un genio; los grandes creadores la temen. Todos, sin excepción, la veneran. Todos, menos Andrea, que no se deja engañar por este escaparate de diseño y frivolidad.